Estuve el otro día en la manifestación "antipapa", o más concretamente contra la financiación pública de la visita del Papa. Vi un ambiente festivo y de cachondeo y algún grito un poco impertinente, bien es verdad, pero nada del otro mundo.
Pero me he quedado helado cuando he leido esta crónica:
"Sobre el segundo 35, veo (que no grabo) como tres agentes tienen acorralado a un jóven y un agente le da una bofetada. el joven no ha hecho nada. Lo intento corroborar con un señor que había allí y efectivamente. ¡Me pongo histérico! Y me cago de miedo. Un par de agentes, me van echando para atrás y durante todo el proceso de retirada, al chaval le dan por lo menos, que yo haya visto (¡y lo he visto!) otro bofetón y un mini-puñetazo... (no se ve en vídeo, tenéis que creerme). Me quedo que no me lo creo. Casi me pongo a llorar. Pienso que debería de parar de grabar y denunciar al agente ese, pero no consigo hacer nada... Estoy paralizado y me voy a hablar con el testigo, a ver si denuncia conmigo, pero no me salen las palabras... Balbuceo algo y dice: "A mí me ha dicho uno (policía) que está harto de que le insulten y que por eso pega". Yo ya no doy pie con bola. Estoy avergonzado por no ser capaz de hacer nada. Al chaval le dan una últma colleja y se va. Lo que más miedo me ha dado de todo era la actitud del chaval. No se ha movido, no ha subido los brazos para protegerse ni nada. A lo mejor estaba drogado o yo que sé, pero lo que se me viene a la cabeza es lo siguiente: a este chaval esto no es la primera vez que le pasa y sabe que su mejor chance es esa, dejarse y que le suelten cuanto antes. Este pensamiento, acertado o no, acaba ya de aterrorizarme del todo. Espero un rato apoyado en la pared y cuando se calma todo y me calmo yo me retiro."
Crónica completa
Es una vergüenza que cosas como estas pasen en una democracia. Y que además no se pueda hacer prácticamente nada para impedirlo.



